
Detenga ese ruido: Por qué es importante cómo cura las pastillas de freno
¿Alguna vez se ha preguntado por qué algunas pastillas de freno siguen haciendo ruido? Generalmente, eso se debe a la forma en que fueron cocidas.
Si utiliza hornos convencionales, tendrá problemas. La parte exterior del material de fricción se calienta mucho más rápido que su centro. Es como intentar descongelar un filete congelado en el microondas: los bordes ya están listos, pero el centro sigue estando frío. Esto genera estrés interno y diferencias en la densidad del material. Cuando esa pastilla entra en contacto con la carretera, estas irregularidades causan vibraciones. Y ese es el ruido que escucha.
Hacer llegar el calor donde realmente es necesario
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. Utilizamos lámparas de infrarrojos de onda corta. En lugar de simplemente soplar aire caliente alrededor del material, la radiación infrarroja penetra en él. Actúa sobre la resina a su propia frecuencia natural, lo que significa que el núcleo de la pastilla se calienta tanto como su superficie. De esta manera, se obtiene un material sólido y uniforme, sin puntos débiles ni sorpresas.
El equilibrio perfecto
Para que esto funcione, utilizamos tubos de cuarzo de alta tensión. Estos dispositivos concentran una gran cantidad de energía en un espacio muy pequeño, lo cual es ideal para acelerar los tiempos de procesamiento. Pero hay que tener cuidado: se genera mucho calor. Si el transportador se mueve demasiado lentamente o las lámparas están demasiado cerca, la superficie se quemará antes de que el centro se caliente. Se necesita ajustar la velocidad y la distancia para lograr el equilibrio perfecto. Una vez que lo logre, todo funciona bien.
Mantener todo en funcionamiento
Sabemos que estas lámparas operan en condiciones difíciles. Por eso hemos mantenido el diseño simple. Utilizamos conectores estándar para que su equipo pueda reemplazar las lámparas rápidamente, sin necesidad de buscar adaptadores extraños. También utilizamos vidrio de cuarzo, ya que puede resistir los cambios bruscos de temperatura sin agrietarse.
Un consejo útil: controle sus reflectores. Cada pocos meses, revise ellos. Si se acumula polvo en los espejos, su eficiencia disminuirá. Las lámparas tendrán que trabajar más duro y a temperaturas más altas para hacer el mismo trabajo, lo que acelera su desgaste.
Cuando se logra una curación adecuada, hasta en el núcleo del material, la inestabilidad desaparece. Y cuando el material es uniforme, el ruido finalmente cesa.